¿Cuál pandemia? Extractivismos recargados


“Las raciones fueron nuevamente reducidas para economizar petróleo. Pero los cerdos parecían estar bastante a gusto y, en realidad, aumentaban de peso.”

George Orwell – Rebelión en la Granja
En los últimos meses a raíz de las medidas económicas tomadas y no tomadas por el Gobierno ante la pandemia, hemos visto deterioradas las condiciones socioeconómicas de una gran parte de la población, agudizando las desigualdades de nuestra sociedad; pero como era de esperar algunos sectores no han sido impactados de la misma manera, entre ellos la industria extractiva. Podemos preguntarnos: ¿a qué tipo de cuarentena se han sujetado?

Lo primero que pensamos es: ¿qué son los extractivismos? Estos son parte de un modelo socioeconómico, productivo y político que se basa en la extracción de los bienes naturales (principalmente) con el fin de obtener materias primas con poco valor agregado y procesamiento sensibles a ser vendidas en los mercados. Para ello diversos actores sociales procuran facilitar su operación mediante exoneración fiscal, para optimizar sus ganancias. Entre algunas actividades están las conocidas tradicionalmente como la minería o exploración petrolera, pero en Costa Rica con más intensidad está la agroindustria a través de los monocultivos (piña, azúcar, banano, palma africana) o megaproyectos.

Estas actividades tienen profundas secuelas en nuestro país, su creciente intensidad y extensión ha impactado de forma irreversible en las comunidades y los ecosistemas. El uso indiscriminado de agroquímicos nocivos para la vida humana y el ambiente, así como la necesaria deforestación para su desarrollo son muestras de sus “externalidades en el agotamiento de los bienes naturales”.

Con la llegada del COVID-19 se mostró cómo los sectores extractivistas miraban para otro lado, y las autoridades refrendaron esto. Amparados en la “necesidad” de resguardar la economía, las implicaciones del “martillo y el baile” se diferenciaron entre lo urbano y rural, en uno se corre por cumplir con el cierre, pero en otros continúa el baile de la indiferencia y la explotación.

Si quisiéramos caracterizar las desigualdades presentes en el país, basta con retratar la división del trabajo y su manifestación a través de la clase y el género, cómo se entrelazan para mostrarnos a los perdedores y ganadores, donde el migrante o el pobre viven en carne propia las violencias de una actividad económica que no puede parar. Pero la acumulación de la riqueza sigue estando en manos de esas empresas opacas, casi ausentes hasta para tributar.

Pero su actividad no se mide solamente por su producción, sino también en las capacidades que generan para modificar a su favor las condiciones mediante las que operan. Por ejemplo, desde las cámaras empresariales hemos visto deseos expresos de una desregulación de la legislación ambiental (estudios de impacto ambiental, requisitos y otros) para hacerla más “amigable” con los negocios. Usando la excusa del ingreso en la OCDE se quiere modificar reglamentos para facilitar la introducción de paquetes tecnológicos que sirven de insumos a la producción agroindustrial, pero en definitiva son más agroquímicos, algunos restringidos en muchos países; pero también algunos reglamentos sobre las condiciones laborales de las personas, apostando a una normalización “legal” de la precarización a la que están expuestas.

¿Por qué hablar de esto? Porque les ha ido tan bien que son “punta de lanza” de la reactivación económica, coronados con el discurso presidencial con su apuesta al cultivo del cáñamo (monocultivo), pero también dio espacio para retomar las intenciones de algunos sectores por activar la minería de oro o la exploración petrolera, antes detenidas por decretos y leyes, pero hoy se perfilan como moneda de cambio en la política nacional. Es así como estamos siendo testigos que estos extractivismos sin cuarentena deterioran nuestro ambiente y atizan la desigualdad política y económica en el país.

Autor: Luis Andrés Sanabria Zaniboni

Fuente: https://semanariouniversidad.com/opinion/cual-pandemia-extractivismos-recargados/

 El Decanato de Ciencias Sociales, el Programa de Kioscos Socioambientales, la Escuela de Ciencias Políticas y el Centro de Investigaciones y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica, desde marzo de 2020 han iniciado un proceso de diagnóstico comunitario con la finalidad de conocer los impactos e implicaciones que la pandemia ha tenido en diversos territorios del país y en organizaciones comunales.

 

 

Pueden ver el video aquì.

Un esfuerzo entre el Observatorio de Acciones Colectivas del IIS y el Observatorios de Bienes Comunes del Programa Kioscos Socioambientales.

 

 

Puede descargarlas aquì; Infografia 1 e infografìa 2

Si desean versiones impresas pueden contactarse a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Desde la otra acera. Programa de análisis de la realidad Nacional

Conversan:
- Dennis Solís Cruz , Secretario General de la APSE
- Sofía Guillén Perez, Economista.

Tema: ¿Hay diálogo social en Costa Rica?

- Oscar Ugarte, Periodista del Seminario Universidad, UCR
- Fernando Rodríguez, Economista y Ex Viceministro de Hacienda
- Catalina Chavez, Presidenta de la Federación de Estudiantes de la UCR
- Mauricio Álvarez, Coordinador Kioscos Socioambientales, UCR
- Cladys Alzate, Miembro de la Red de Emergencia Cultural
- Alejandra Bonilla, Miembro de Tamaste y Red de Mujeres Rurales

Pueden ver el video completo aquí.

El Bloque Verde y el Programa Kioscos Socioambientales le invitan al foro virtual "Incineración (y combustión química) de desechos sólidos en Costa Rica: experiencias y realidades", a realizarse el Miércoles 29 de Julio a las 6pm (Costa Rica) con trasmisión en vivo por FBLive de Bloque Verde y Programa Kioscos Socio-ambientales UCR.

Modera: Lic. Dylanna Rodríguez Muñoz. TCU Kioscos Socioambientales. UCR.

Exponen: Ing. MSc. Luis E. Rodríguez. MSc. Administración de Recursos Naturales, Regidor Municipalidad de Belén.
Dr. Ronald Arrieta. Dr. en Biotecnología Ambiental e Industrial (TU Berlín), Hacia Basura Cero.
Ing. MSc. Celeste López Quirós. MSc. Desarrollo Rural Territorial. Viceministra de Gestión Ambiental. MINAE-CR.
Ing. MSc. Fabian Pachecho R. MSc. Agrobiología Ambiental y agricultor

 


Pueden ver el video aquí.

La administración del Canal 15 despidió al productor del programa Era Verde, lo que amenaza su continuidad en un contexto de ataques y recortes.

Llamamos a salir a defender este programa, a impulsar la campaña de firmas y a salir a luchar a las calles en el momento que sea necesario.

No todas las personas experimentan de la misma forma la pandemia. Debido a que vivimos en una sociedad basada en la desigualdad social y el patriarcado, las mujeres nos encontramos en una situación de mayor vulnerabilidad frente a los efectos de cualquier crisis económica, política y social. Además las mujeres rurales, campesinas e indígenas experimentan doble exclusión y desigualdad que agudiza el impacto de la crisis sanitaria.


En este programa profundizamos sobre este tema, así como sobre las estrategias y alternativas que construyen las mujeres para resistir a este contexto.
Nos acompañó Francisca Inés Wilson de Valle Bonito de Upala, parte de la Red de Mujeres Rurales, Cinthya Hernández de Chánguena en Palmar Sur, parte de Chánguena por Siempre. Doris Ríos, del territorio cabecar de China Kichá en la Zona Sur, parte de los procesos de recuperación de tierras indígenas y Kattia Cruz de la Carpio en San José, parte de COOVIFUDAM.

 

 

Pueden ver el video aquí.

Esfuerzo conjunto por los proyectos TCU-743, TCU-635, TC-681, TCU- 666, TCU-661, TCU-607, ED-3391, EC-495. Escuela de Trabajo Social, Programa de Economía Social Solidaria, Programa Kioscos Socioambientales de la UCR, Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE) de la UNED.

 

Puede ver el video completo aquí.

 


Medio Ambiente Por EFE miércoles 22 de abril, 2020


El Nuevo Diario, San José.– La urgencia de avanzar hacia sistemas económicos más verdes, que promuevan la seguridad alimentaria y la participación social, es una de las advertencias que está generando la pandemia del COVID-19, afirmó a Efe el ecologista Mauricio Álvarez en el marco del Día de la Tierra.

“Hay que aprovechar este momento histórico para sentar las bases de un sistema económico más ecológico, más consecuente con el discurso verde, con más soberanía alimentaria, menos dependiente de dinámicas externas, que se base en la protección de ecosistemas, la justicia y la participación social”, afirmó Álvarez.


El coordinador del programa Kioscos Ambientales de la Universidad de Costa Rica explicó que a nivel mundial la pandemia está dejando en evidencia la necesidad de generar institucionalidad y políticas “que pongan en el centro el bienestar de las personas y la relación equilibrada con el ambiente”.

Según Álvarez, una meta debe ser avanzar en la aplicación de la economía circular, un sistema autosuficiente que no dependa del excesivo consumismo y el mercado.

“La crisis está demostrando que la gente puede vivir con menos consumo y de manera más sostenible. Hay una relación directa entre nivel de consumo y estado de los ecosistemas”, afirmó.

Costa Rica, un país que alberga el 6% de la biodiversidad mundial, que protege casi una tercera parte de su territorio y que es reconocido a nivel internacional por sus políticas ambientales, enfrenta diversos retos para mejorar la gestión y protección de sus recursos.

Según el ecologista, el discurso verde del país no es consecuente con las institucionalidad que posee, la cual considera que no es fuerte.

“La concentración de la riqueza genera una degradación de sistemas naturales. El sistema económico neoliberal ha profundizado la crisis socioambiental que se expresa a través del cambio climático o el agotamiento del agua. Ha producido un incremento del ritmo de la explotación de los recursos naturales”, expresó.

LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

Por su parte, la Federación Ecologista (Fecon) de Costa Rica anunció que está trabajando con diversas organizaciones para plantear al Gobierno propuestas para la reactivación económica posterior a la pandemia del COVID-19.

“Hemos hecho énfasis en que es momento para impulsar un plan de recuperación económica reorganizando el modelo de producción de alimentos. Hay que fortalecer la participación y articulación comunitaria entre pequeños y medianos agricultores, productores pecuarios y grupos pesqueros, apoyando primordialmente las prácticas ecológicamente sanas”, destacó la Fecon en un pronunciamiento.

Según la federación, uno de los puntos primordiales debe ser la “recuperación de la soberanía alimentaria”, pues considera que los diversos tratados de libre comercio firmados por el país, “ahogaron la producción local de alimentos” y han generado “indefensión” ante el impacto internacional de la crisis de salud.

“Ahora más que nunca consideramos necesario detener las propuestas que aceleren la liberalización económica en Costa Rica. Esta crisis sanitaria internacional demuestra que es un modelo (económico) absolutamente dañino para la naturaleza e incapaz de garantizar la protección y el bienestar social de los pueblos”, concluyó la organización. EFE

Fuente: https://elnuevodiario.com.do/pandemia-evidencia-necesidad-de-sistemas-economicos-verdes-dicen-ecologistas/

Organizaciones comunitarias generan conciencia para evitar romper la cuarentena

Mediante vídeos y llamados en redes sociales se está dando un mensaje claro: “no podemos albergar en este momento el “turismo de cuarentena”; compromete nuestro presente y el suyo”. Invitan más bien a regresar a nuestras comunidades “cuando ya no estemos en peligro ni usted, ni nosotros”.

Desde la semana pasada ante el arribo del “turismo de cuarentena” el Caribe Sur fue clausurado por las propias personas de la comunidad quienes aseguran que “las playas están blindadas al acceso público y la policía custodia pacíficamente el cierre de acceso ”.

La mayoría de hoteles, restaurantes y toures recreativos, permanecen fuera de servicio. Los servicios de producción y distribución de alimento, transporte, salud y demás, funcionan apenas para la subsistencia local. La comunidad está guardando estrictas medidas de distanciamiento social.  En el caso de los territorios indígenas “están blindados y prohibida la entrada por orden de sus propias autoridades de gobierno local”.

Las organizaciones locales hacen un llamado: “a nuestros amigos y familiares del resto del país, que aman en Caribe Sur, a permanecer en sus casas esta Semana Santa. Finalmente invitan a regresar “cuando termine esta crisis y le atenderemos mejor que nunca. Estamos aprendiendo, apreciando y construyendo nuevas relaciones con el entorno y entre nosotros para cuidarnos”.

Informes con Maria Suarez Toro representante Embajador@s del Mar  

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