Día Internacional de la Lucha contra los Monocultivos

Lugar: Sala de Beneméritos de la Asamblea Legislativa, San José. Hora: 3 pm.Día. 21 de setiembre 2011

¿Por qué un “Día Internacional contra los Monocultivos”?

El 21 de setiembre ha sido declarado como el Día Internacional de la Lucha contra los Monocultivos. Esta iniciativa surgió en Brasil en 2004 a partir de la situación generada por la expansión de los monocultivos de árboles; al mismo tiempo la fecha coincide con el Día Internacional de la Paz declarado por Naciones Unidas.

Justamente una de las demandas de las comunidades locales (campesinas e indígenas) es lograr la paz en sus territorios contra la expansión intensiva de los monocultivos, el cual ha promovido un acelerado apoderamiento de las tierras cultivables en manos de empresas nacionales y transnacionales.

¿Cuáles pueden ser los impactos de los monocultivos?

El control alimentario, el acaparamiento de tierras, la contaminación, la pérdida de bosques y biodiversidad y de otros recursos estratégicos como el agua, ponen en duda el modelo expansionista de los monocultivos, además del uso intensivo de agrotóxicos para su producción, provocando graves conflictos ambientales y sociales por la defensa del territorio en muchas comunidades locales en toda América Latina.

Costa Rica no es la excepción al impacto de los monocultivos, sobre todo después del acelerado impulso comercial que recibe la piña como producto de primera línea en la exportación de nuestro país. Se habla de aproximadamente 50 mil hectáreas del monocultivo en tres diferentes regiones del país, la Zona Sur más específicamente en el cantón de Buenos Aires, la Zona Atlántica en los cantones de Pococí, Siquirres y Guácimo; en la Zona Norte en San Carlos, los Chiles y Guatuso. Los resultados de este modelo expansionista han sido los grandes y graves impactos sociales, culturales ambientales y agrícolas sobre las comunidades aledañas o directamente afectadas, provocando desajustes en la vida cotidiana de las y los pobladores.

Es por esto que muchas organizaciones locales y nacionales han impulsado con gran fuerza la Moratoria Nacional de Piña, iniciando con procesos locales-municipales como la Moratoria del cantón de Guácimo la cual concluye su tiempo de vigencia en octubre de 2011, esta es una medida precautoria ante los impactos sociales, ambientales, laborales, agrícolas y culturales que viven en la actualidad algunas comunidades afectadas por la expansión y contaminación piñera en esa región. Sin embargo esto no ha sido suficiente, por el contrario se promociona la apertura de nuevas plantas piñeras en la región como por ejemplo en la comunidad de Santa Rosa de la Rita de Pococí con la apertura de 275 hectáreas de piña al lado del acueducto rural de la comunidad, o bien, lo que ha pasado este año en Guatuso de Zona Norte con los humedales de Caño Negro con la presión de 19 casos en los que algunos están llevando su curso en el Tribunal Ambiental Administrativo.

El poder empresarial y la complicidad del Estado

El poder de las empresas se refleja claramente a través de diferentes mecanismos, uno de ellos ha sido la idea del aumento de empleo y el mejoramiento económico de las comunidades locales, que les permite ejercer un control parcial o total sobre los gobiernos y los medios y éstos se han convertido en defensores del monocultivo como si fueran “socios” de sus inversiones. Un ejemplo muy concreto ha sido el papel que ha jugado la ministra de Agricultura y Ganadería, Gloria Abraham Peralta, quien participó este lunes 19 de setiembre en una mesa redonda organizada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), sobre Mercados Futuros, donde presentó los avances del proyecto de conformación de una Plataforma Nacional de Producción y Comercio Responsable de Piña en Costa Rica.

“El propósito del proyecto es reducir los impactos ambientales y sociales negativos asociados a la producción de piña en Costa Rica y enmarcar esta actividad económica en el modelo de desarrollo sostenible del país”, detalló la ministra Abraham, quien agregó que el plan cuenta con el apoyo del PNUD y está liderado por una comisión superior que conforman el Segundo Vicepresidente de la República, Luis Liberman, así como los Ministros de Agricultura y Ganadería y de Ambiente.

Promover la producción de piña sea responsable o no, no deja de ser una expansión del monocultivo para la exportación y por lo tanto continúa con los mismos principios de un modelo expansionista hacia las comunidades locales y en beneficio de las empresas. Con la negociación de varios tratados comerciales la piña se sigue promoviendo como el principal producto para su comercialización en los mercados asiáticos, europeos y norteamericanos, asumiendo la irresponsabilidad política de sus efectos ambientales y el acaparamiento de tierra cultivable para la alimentación y no sólo para la exportación intensiva.

Para mayor información puede comunicarse con Grace García de COECOCeiba AT al 88738501 o Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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